
Rafa Nadal acaba la temporada de tierra batida con un nuevo título, el de Stuttgart, tras ganar en la final al suizo Stanislas Wawrinka 6-4 y 7-5. En la segunda manga, Nadal llegó a ir perdiendo 5-2, pero encadenó cinco juegos consecutivos para ahorrarse el tercer set y levantar la copa de campeón.
Así pues, Nadal consigue reeditar la victoria que logró en este mismo torneo en el 2005, no sin dificultades después de que el suizo, 50 del mundo, verdugo del argentino Juan Ignacio Chela en semifinales, se colocó con ventajas de 3-1 en el primer set y de 4-2 en el segundo.
No obstante, la fortaleza mental de Nadal, con la lesión que sufre en el tendón rotuliano de su pierna derecha y con todo, le hizo remontar en los dos parciales para impedir que el suizo lograse inquietar el triunfo esperado.
Con este título, el sexto de la temporada después de los logrados en los Masters Series de Indian Wells, Montecarlo, y Roma, Barcelona y Roland Garros, Nadal amplía su colección de torneos a 25, y Stuttgart se convierte por tercer año consecutivo en territorio español, con el propio Nadal y David Ferrer en lo más alto del palmarés de las dos últimas ediciones.
Nadal salió del torneo con un cheque por 133.250 euros y un flamante Mercedes C-350, premio a su gran victoria en este torneo alemán en el que el jugador español jugaba su 16 final consecutiva sobre tierra batida, desde abril del 2005. De todas ellas tan solo ha cedido una, la del Masters Series de Hamburgo este año, el 20 de mayo, derrota con la que se cortó la racha de 81 victorias consecutivas en superficie lenta.
Ahora, la mente de Nadal está centrada ya en la pista dura, con los Masters Series de Montreal y Cincinnati, previos al cuarto Grand Slam del año, el Abierto de Estados Unidos.
Este año, Nadal lleva ya 56 victorias y solo ocho derrotas (31-1 sobre tierra). Mañana lunes ampliará el número de semanas en el segundo puesto de la clasificación mundial, lo que supone ya la 105 consecutiva.