Inapelable. El rival más complicado,
Tomas Berdych, al que
Nadal nunca había ganado en una pista rápida, se quedó en nada ante el fenómeno balear (7-6(1), 6-4, 6-2), que ya espera rival en las semifinales de Wimbledon.
Tras superar las dos rondas anteriores en cinco sets,
Nadal resolvió esta vez por la vía rápida a pesar de medirse a un jugador con un récord favorable de 9-0 sobre hierba en 2007. Campeón en Halle y cuartofinalista en Wimbledon,
Berdych no pudo contestar el juego impecable del español.
El número dos del mundo, finalista el año anterior, espera a su siguiente rival, que saldrá del duelo entre el serbio
Novak Djokovic y el chipriota
Marcos Baghdatis.