Buen ambiente en el sorteo celebrado este jueves en el Teatro Lope de Vega
Es un deporte tan individual como el tenis, competir por tu país como un equipo se convierte en todo un acontecimiento. Quizá eso es lo que hace especial a una Copa Davis con más de 100 años de historia. En esta última edición, y con la tierra batida del Estadio Olímpico de La Cartuja como escenario de juego, España y Argentina buscan inscribir su nombre en el palmarés de la Ensaladera.

Desde que Rafael Nadal saltara a la arcilla del Sant Jordi de Barcelona en diciembre del 2000 portando la bandera como abanderado español de la primera final de la `Armada´ en territorio local (antes había perdido ante Australia en 1965 y 1967), el balear supo que su vida tenística iría ligada a esta competición. Debutó en ella en Brno en 2004 ante la República Checa, siendo el héroe español al conseguir ante Radek Stepanek el quinto punto que daba a los nuestros el pase a cuartos de final. Ese mismo año, con el Estadio Olímpico de La Cartuja como testigo, Rafa se convertía en el tenista más joven en ganar la Copa Davis con apenas 18 años y 187 días. Su feeling con la competición le han llevado a firmar un bagaje de 20 victorias y 5 derrotas (18-1 en individuales), siendo el gran ausente de la final de Mar del Plata en 2008 ante Argentina y protagonista el año siguiente en Barcelona ante la República Checa. Nadal es el gran líder del equipo dirigido por Albert Costa. "Es cierto que mi palmarés en los últimos siete años sobre tierra es muy bueno y ojalá pueda seguir así, pero la Copa Davis es una competición especial, distinta, hay menos tiempo para prepararla y todo es más peligroso. Hay ganas de ganar por la importancia del torneo y por acabar la temporada con sensaciones positivas. Pero no será nada fácil", comenta el balear.
El primer rival de Nadal en Sevilla será su gran amigo Juan Mónaco, con quien comparte apartamento en vacaciones y partidas de PlayStation en cada torneo. A pesar de que el capitán argentino, Modesto `Tito´ Vázquez, ha intentado jugar al despiste hasta el último momento como si de una partida de ajedrez se tratara, la entrada de `Pico´ para la primera jornada era un secreto a voces. El objetivo no es otro que castigar lo máximo posible al número 1 español y guardarse a David Nalbandian para las dos últimas jornadas. "La tierra es una superficie muy dura y prefiero no poner a un jugador tres días seguidos", afirma el técnico albiceleste. Nadal y Mónaco se han enfrentado en tres ocasiones hasta la fecha, con un bagaje de 2-1 favorable al balear, que tuvo que retirarse en su último enfrentamiento en Cincinnati 2007. "Me siento bien, con confianza, energía y adaptado a la arcilla", avisa Mónaco.
La importancia de sentenciar o albergar esperanzas
Las opciones albicelestes pasan por arañar un punto en la primera jornada de competición y los focos están puestos en Juan Martín del Potro, que vuelve a ejercer de número 1 argentino tres años después del `Marplatazo´ ante España. "Es parte del pasado. Crecimos mucho a raíz de esa final, yo mejoré mucho como tenista y ahora tenemos una segunda oportunidad. Estamos tranquilos e intentaremos luchar muy duro", comenta la Torre de Tandil, que ha firmado una temporada excepcional en la que ha pasado de ocupar el puesto 485 del ranking a ascender al undécimo escalón. Incluso acabaría el año en el `Top-Ten´ mundial con sólo ganar un partido en esta final.
Su primera oportunidad la tiene ante David Ferrer. El de Jávea, que tan pronto ocupa galones de líder cuando falta Nadal como se pone el mono de trabajo y rinde a la sombra, es el tercer jugador con más victorias sobre arcilla esta temporada (sólo por detrás de Nicolás Almagro y el propio Rafa). "Llego cansado físicamente, pero a una final se va para dar el máximo. Es el último esfuerzo del año", apunta Ferru. David y Del Potro se han medido en cuatro ocasiones hasta la fecha, repartiéndose dos victorias cada tenista. Curiosamente, Sevilla marcará el primer precedente entre ambos en tierra batida.
Nadal-Mónaco, para abrir boca
Como era de prever, el sorteo que este jueves se ha celebrado en el Teatro Lope de Vega de Sevilla y que ha tenido a la modelo Eva González como maestra de ceremonia, ha terminado de resolver las incógnitas respecto al cuadro argentino. Mientras Costa ya ha confirmado que, salvo imprevistos de última hora, utilizará a Nadal y Ferrer para los duelos individuales y a Feliciano López y Fernando Verdasco para los dobles; Vázquez confirmó que Eduardo Schwank entra en el grupo en detrimento de Juan Ignacio Chela, mientras que apostará por Mónaco en la primera jornada para reservar a un Nalbandian que dice estar "ante el sueño de su vida". El primer duelo (viernes, 14.00 horas, TVE) será el duelo Nadal-Mónaco seguido por el Ferrer-Del Potro.
"España es el equipo más fuerte de la historia en tierra batida", afirma Del Potro. No se equivoca. Desde que perdiera en Lérida ante la Brasil de `Guga´ Kuerten en la primera ronda de 1999, España acumula 22 eliminatorias consecutivas ganando sobre esta superficie, 20 de ellas actuando como local. En este caso será de nuevo el Estadio Olímpico de La Cartuja, que está preparado para albergar a 27.700 espectadores, todo un récord en la historia de este deporte. Argentina llega con hambre de alzar por primera vez la Ensaladera, España con ilusión de sumar su quinta `ponchera´ de plata. Espera un fin de semana de pasión... y tenis.