Nadal cayo en la final de Rotterdam ante Andy Murray
La lesión sufrida el domingo por el español Rafael Nadal, número uno del tenis mundial, "no parece nada grave", estimó hoy su tío-entrenador, Toni Nadal
"En principio no parece nada grave", dijo a dpa el entrenador del español, que el domingo cayó ante el británico Andy Murray en la final del torneo de tenis de Rotterdam afectado por problemas en la rodilla derecha. Nadal, reciente campeón en el Abierto de Australia, perdió por 6-3, 4-6 y 6-0, en un partido que prácticamente terminó sin poder moverse debido a sus molestias físicas.
"Cuando salió a la pista ya estaba mal", recordó Toni Nadal. "Tomó un calmante, pero no le hizo efecto. En el tercer set ya no podía sacar". El tenista cumplirá hoy una serie de compromisos publicitarios en Madrid y aprovechó para someterse a pruebas físicas con su médico, Angel Ruiz Cotorro. "Hasta que el médico no diga cómo está no sabremos nada concreto, pero en principio no parece nada grave", insistió a dpa Toni Nadal, que situó "un poco más abajo" la lesión, diferenciándola de la que Nadal sufrió a fines de 2008 y que le impidió jugar el Masters de Shanghai y la final de la Copa Davis en Argentina.
El entrenador del número uno cree que, en principio, su sobrino podrá jugar en Dubai, su compromiso de la semana próxima, aunque supeditó la decisión a la serie de Copa Davis de la semana posterior ante Serbia en Benidorm. "Lo de Dubai dependerá de si queremos estar o no, porque después viene la Copa Davis". El jugador ya había esbozado sus dudas sobre Dubai en la noche del domingo tras la derrota ante Murray. "Espero jugar en Dubai, pero uno nunca sabe. Por el momento tendremos que esperar, eso es todo", dijo el español.
Los organizadores de Dubai pagan una fuerte suma para que Nadal juegue el torneo, que disputó ya en los últimos tres años. El suizo Roger Federer, que pasa varias semanas al año en su piso de Dubai, juega también allí cada temporada. La ausencia de Nadal impediría la revancha de la final del Abierto de Australia, en la que el español batió al suizo, que terminó hundido en lágrimas.