EL BALEAR EJERCIÓ DE NÚMERO UNO, SUPO SER PACIENTE, Y REMONTÓ UN 0-4 ADVERSO EN EL SEGUNDO SET
Nadal se impuso a Verdasco tras remontar en el segundo set · Se pudo ver el mejor partido del torneo hasta ahora · El manacorí se verá las caras con Djokovic en semifinales
Si alguien podía dar un susto a Rafa Nadal, ese parecía ser el nuevo Fernando Verdasco. El hombre que resucitó en Mar del Plata, el mismo que llevó al número uno a aguantar una batalla brutal de más de cinco horas en las semifinales del Abierto de Australia. El tenista acorazado por Gil Reyes, el preparador de Agassi, en su laboratorio de Las Vegas y programado para dar guerra a la gente del top-ten (ahora es número 7) por el técnico Darren Cahill. El mismo que ayer jugaba en casa. El mismo que llegó a lanzar misiles al saque a 240 km/h y bombas con el drive que descascarillaban la tierra de la Caja Mágica. Armas que podían tumbar a cualquiera. Menos a uno: Rafa Nadal.
El número uno frenó la trayectoria de Verdasco en el mismo punto en el que el mismo Nadal, Djokovic, Murray y Federer, los cuatro capos del tenis, le habían dejado varado en los anteriores Masters 1.000, los cuartos de final.
La Caja Mágica, llena esta vez y respirando electricidad, fue una caja de resonancia que multiplicó la potencia de los golpes de dos gladiadores zurdos de brazos bruñidos. Dos pegadores que ajustaron bolas al límite (el Ojo de Halcón no se utiliza en tierra, aunque hubo algún que otro punto clave dudoso, porque las bolas quedan marcadas) para ganar.
