rochus

Publicado el miércoles, 21 de enero de 2009 en El Jugador - 76045 visitas

Sin la espectacularidad del primer partido ante el belga Christophe Rochus, pero con tranquilidad, el español Rafael Nadal, número uno del mundo, superó al croata Roko Karanusic, 92, por 6-2, 6-3 y 6-2, y se colocó en la tercera ronda del Abierto de Australia.

Nadal sigue sin sufrir en los primeros compases del primer Grand Slam de la temporada. Parece como si su nombre atemorizase a los rivales que le salen al paso y éstos claudicaran desde el inicio. Rochus le aguantó 77 minutos, y el talentoso e imprevisible Karanusic veinte minutos más hoy. Dos pruebas que no han servido aún para comprobar el actual estado de forma de Nadal.

Rafael Nadal, tranquilo ante Karanusic y en la tercera ronda Karanusic salió a la pista como si el partido de hoy fuera una fiesta. Sin tensión, jugando sin ritmo, durmiendo la bola la mayoría de las veces, y enviando en otras auténticos misiles que desconcertaron a Nadal.

Su estilo de juego, tan propio como inusual, le pueden dar resultados en otras instancias, como los challengers de Belgrado y Kolding (Dinamarca) que ganó el año pasado, pero no en un Grand Slam y menos ante un jugador cuya regularidad le ha llevado a lo más alto.

Sin haber ganado jamás ni a un jugador situado entre los diez primeros del mundo, ni a un zurdo, el croata lo tenía difícil. A pesar de que había dicho que se consideraba mejor física y mentalmente que Nadal, ante el que sólo cedía en la técnica. Si a eso se suma que se trataba de su primer enfrentamiento contra un número uno del mundo, las complicaciones se multiplicaban.

Pese a todo, Nadal no se despistó. No estuvo tan acertado con el servicio como ante Rochus, pero su nivel está a años luz del de su rival, que no le dio el ritmo necesario que puede necesitar en la siguiente instancia.

En la tercera ronda, Nadal se medirá con el alemán Tommy Haas, que venció al italiano Flavio Cipolla, por 6-1, 6-2 y 6-1.


Valorar

Via | elmundo.es
Tags : Australia | grand slam | 2009 | Christophe Rochus | Roko Karanusic


Publicado el martes, 26 de agosto de 2008 en El Jugador - 118736 visitas

El tenista español Rafa Nadal, flamante campeón olímpico, debutó en el US Open con victoria frente al alemán Bjorn Phaum (7-6(4), 6-3 y 7-6(4)), tras un partido áspero en el que el español acusó el cansancio tras los Juegos Olímpicos y el entusiasmo desbordante de su rival, que accedió al cuadro final procedente de la fase previa.

El primer set fue un intercambio de golpes en el que Nadal no pudo imponer la condición de número uno mundial que estrena en Flushing Meadows. Phau levantó las cuatro bolas de break que disfrutó su rival y condenó el parcial al desempate, ya que ambos mantuvieron su saque. En el tiebreak, Nadal sacó su calidad tras un 3-3 inicial y con tres grandes bolas cerró el parcial (7-4).

nadal segunda ronda us open 2008

El segundo set empezó con susto, ya que el mallorquín se vio obligado a solicitar ayuda médica cuando mandaba por 2-1. El doctor del torneo aplicó un desinfectante y una gasa en el pie derecho de Nadal y el español salió a la cancha como un tiro, sin dar opción al alemán tras romperle el servicio por primera vez en el encuentro (6-3).

Sin embargo, Phau resurgió en el último parcial, en parte gracias a los fallos poco habituales de Nadal, que negaba con la cabeza lastrado por la confusión que suele acusar cuando debuta en un torneo. Con 4-4 en el marcador, el balear por fin logró romper el servicio del alemán y sacaba para ganar el partido, pero Phau le rompió el saque por primera vez y abocó al set a un nuevo desempate.

En este último tiebreak Nadal dijo basta. Sacó por fin a relucir su gama de golpes ganadores dejando claro quién mandaba sobre la mítica pista Arthur Ashe (5-1), pese a la inquebrantable resistencia del alemán (7-4). Sellada esta trabajada victoria, el español se medirá en segunda ronda al ganador del duelo entre el estadounidense Ryler De Heart y el belga Olivier Rochus.


Valorar



Publicado el miércoles, 05 de marzo de 2008 en El Jugador - 200336 visitas

El duelo Ferrer-Feliciano asegura, al menos, un español en semifinales

Los tenistas españoles Rafa Nadal, David Ferrer y Feliciano López se clasificaron brillantemente para los cuartos de final del torneo de Dubai, mientras que la mala noticia vino con la eliminación de Fernando Verdasco.

El balear, en su intento de conseguir su segundo título tras el logrado en 2006 para poner cerco a Roger Federer en el trono mundial, pasó menos apuros ante el ruso Mikahil Ledovskikh que los de la primera ronda ante el alemán Philip Kohlschreiber, ante el que disputó tres mangas y debió remontar la inicial, y pasó a la siguiente ronda con un triunfo por 6-4, 6-0.

Rafa Nadal celebra su victoria sobre Mikhail Ledovskikh Sin embargo, el manacorí sólo permitió soñar a su rival durante el primer set. El ruso, apoyado en su saque (8 aces), aguantó a Nadal durante ocho juegos (4-4), pero acabó cediendo en la séptima bola de break que defendía y ahí terminó su resistencia.

El número dos del mundo no desaprovechó esa rotura y encadenó ocho juegos consecutivos para cerrar, no sólo el primer set, sino el segundo con un esclarecedor rosco. Ahora, el español se enfrentará a Andy Roddick, sexto favorito y verdugo de Juan Carlos Ferrero, que venció al francés Paul-Henri Matthieu por 6-3 y 6-4.

También se metió entre los ocho mejores del torneo, aunque con mucho más trabajo que Nadal, David Ferrer, que tuvo que sudar para remontar ante el siempre imprevisible belga Olivier Rochus al que se impuso por 3-6, 7-5 y 6-1.

El de Jávea se vio desbordado desde el inicio por su rival, que se adjudicó el primer set y tomó ventaja en el segundo (4-2). En ese instante, apareció el mejor Ferru para igualar las cosas y lograr un break vital cuando se vislumbraba la muerte súbita.

Rochus bajó los brazos, el español se creció y desarboló totalmente al belga para asegurar un tenista español en las semifinales ya que se cruzará con Feliciano López.


Valorar








» Enlaces patrocinados





» Categorias


Últimas fotos


Últimos videos



» De que hablamos