roland garros 2010

Publicado el domingo, 30 de mayo de 2010 en El Jugador - 17679 visitas

El balear estuvo intermitente, pero supo sacar partido a sus opciones al resto · La lluvia amenzó con suspender el partido en el tercer set · Tras dos días jugando de manera consecutiva, Nadal descansará el domingo antes de medirse a Thomaz Bellucci el próximo lunes

Rafa Nadal se clasificó para los octavos de final de Roland Garros 2010 después de doblegar en tres mangas a Lleyton Hewitt. Una victoria que permite al balear igualar la ronda que alcanzó el año pasado, por lo que todo lo que haga a partir de ahora será sumar de cara a la clasificación mundial.

Rafa Nadal, se clasificó para los octavos de final de Roland Garros después de doblegar a Lleyton Hewitt. El australiano Lleyton Hewitt fue una buena piedra de toque para un Rafa Nadal que sigue carburando su maquinaria en la arcilla parisina. El tenista balear estuvo tan intermitente como el tiempo, pero supo ser brillante en los momentos en los que más pedía el partido. El resultado final, un 6-3, 6-4 y 6-3 tras una hora y cincuenta y tres minutos de juego en un choque disputado en una Philippe Chatrier que se rindió a la superioridad del balear.

No empezó bien el partido para Nadal, perdiendo no sólo el sorteo de saque sino el juego inicial con su servicio. El viento que soplaba de costado en la Central de Roland Garros incomodaba a ambos tenistas, que tardaron en poner en pista su mejor tenis. La reacción de Rafa fue contundente. Logró cuatro juegos de forma consecutiva. El balear sacó a pasear su derecha, con la que llevó la iniciativa de los puntos, golpeando metido en pista y dejando para la hemeroteca algún que otro banana-shoy made in Nadal. A pesar de verse por debajo en el luminoso, Hewitt no tiró la toalla y se mantuvo firme en el fondo de pista. Sin embargo, su reacción llegaba tarde, pues en 43 minutos el primer set subía al casillero del tenista de Manacor. El segundo set comenzó con un tempranero break de Nadal, que tomaba la iniciativa antes del primer asueto en la silla. Viendo que desde el fondo de la pista apenas hacía daño al balear, Hewitt se tiró a la red a pescar. Y pescó un contrabreak que no sólo le metió en el partido, sino que le hizo ganar en confianza. Fue el australiano quien dominó el timming del partido en esos momentos, manteniendo a Nadal más allá de la línea. Estuvo muy errático el balear por momentos, con más errores no forzados que golpes ganadores. Pero fue el propio aussie quien se fue por momentos del partido y cuando esto ocurre contra el mejor jugador sobre tierra batida de la historia, se termina pagando. En el noveno juego Hewitt cometió cuatro errores tan garrafales como incomprensibles con su derecha que regalaron la ruptura a Nadal, que no desaprovechó la oportunidad para cerrar el segundo acto en 48 minutos.

El tercer set se pudo romper desde el principio, pues Nadal consiguió un break en el juego inicial, de nuevo gracias más a los errores del rival que por aciertos propios. Pero no pudo/supo consolidar la ruptura y, como pasara en el set anterior, cedió a continuación su servicio. Las cosas no pintaban bien. Para colmo, el juez de silla, el portugués Carlos Ramos, señalaba un warning a Nadal por perder tiempo a la hora de servir. Hewitt mejoró el porcentaje de primeros servicios, se metió en pista para meter presión a Nadal y era más factible verle definir en la red que desde el fondo. Nadal, muy intermitente, supo aguantar el tirón y esperar su momento. Tuvo sus opciones en el quinto juego, donde desaprovechó cinco bolas de break, pero la ansiada ruptura llegaría algo más tarde, en el séptimo. A partir de ahí, no hubo partido. Dos juegos de trámite que acabaron en la nómina de un Nadal que cerró los puños con motivo de victoria antes de que se consumieran las dos horas de juego. El pasaporte para octavos de final estaba sellado.

Nadal vuelve a los octavos de final, ronda en la que el año pasado cayera sorpresivamente ante el sueco Robin Soderling. No obstante, el nórdico ha sido el único que ha conseguido ganar al balear en estas pistas. En esta ocasión el rival de Rafa será el brasileño Thomaz Belluci, que venció al croata Ivan Ljubicic por un tanteo de 7-6, 6-2 y 6-4 tras dos horas y veinte minutos de juego en un encuentro celebrado en la Pista 2. El sudamericano, número 29 del mundo, es la gran esperanza del tenis brasileño, que desde la época de Guga Kuerten y Fernando Meligeni están ávidos de un líder de garantías. El único precedente entre Nadal y Bellucci tuvo, curiosamente, este mismo escenario. En la primera ronda de Roland Garros 2008, Nadal ganaba a un joven Bellucci de 20 años por un tanteo de 7-5, 6-3 y 6-1. Ahora Rafa se encontrará a un tenista más maduro y que obligará al de Manacor a exponer la mejor versión de su tenis. Eso será ya el próximo lunes...


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Publicado el viernes, 28 de mayo de 2010 en El Jugador - 15001 visitas

Zeballos acusó en exceso no haberse medido nunca a un Top-Ten · Nadal sólo cedió una vez su servicio · El balear recuperó sensaciones sobre la arcilla parisina, mostrándose por momentos en su mejor versión · Próxima parada: Lleyton Hewitt

Rafa Nadal se clasificó para la tercera ronda del Roland Garros 2010 después de doblegar con autoridad a Horacio Zeballos en tres mangas. Lleyton Hewitt será su próximo escollo.

Zeballos ya es historia, Nadal se medirá a Lleyton Hewitt en tercera ronda. Rafa Nadal se impuso al argentino Horacio Zeballos por un marcador global de 6-2, 6-2 y 6-3 tras una hora y cuarenta y cinco minutos de juego en el partido que abrió la jornada en la Philippe Chatrier, horario poco habitual en el número 2 del mundo pero obligado después de que el partido tuviera que aplazarse en la jornada de ayer por culpa de la lluvia. Para la tranquilidad de los jugadores, París amaneció con el cielo despejado. Desde el inicio del partido ambos jugadores pusieron sus cartas encima de la mesa: Nadal se apuntó en blanco el juego inicial, dando buena cuenta de querer tomar la iniciativa desde el primer punto; y Zeballos se mostró muy agresivo, intentando acortar al máximo los puntos, evitando cualquier intercambio desde el fondo de la pista. El equilibrio del primer acto se rompió en el cuarto juego, cuando Nadal hizo efectiva la primera bola de break de la que dispuso. A partir de entonces, el balear se mostró muy cómodo en la pista, fresco de piernas y acertado con su derecha. Incluso se permitió alguna subida a la red. En poco más de media hora, Rafa finiquitaba el primer set al resto.

El segundo set comenzó como el primero, con un juego en blanco de nadal al servicio. Zeballos, voluntarioso en todo momento, no se arrugó y lo siguió intentando. Tanto con sus golpes en aceleración como con sus dejadas, incoherentes en algunos momentos. El premio a su insistencia lo encontró en el tercer juego, donde dispuso de dos bolas de break que sin embargo no supo aprovechar. Fue una mala dejada de Zeballos, lo que metió a Nadal en el partido. En el sexto juego, el español logró una nueva ruptura cuando peor estaba jugando y a partir de ahí volvió a conectarse al encuentro, dejando golpes y puntos para la hemeroteca de este Roland Garros a quien ya ha presentado candidatura. Subió a su casillero el segundo set de nuevo al resto.

El tercer set parecía haberse quedado sin miga cuando Nadal rompió nuevamente el servicio de Zeballos en el segundo juego. Para entonces, el balear volvía a estar en estado de gracia y le entraba todo. Además, Zeballos parecía entregado, pues apenas corría, se jugaba todo e incluso aplaudía alguno de los mágicos golpes de Nadal. El guión se rompió en el séptimo juego, cuando una concatenación de errores de Rafa dieron la oportunidad a Zeballos de recortar distancias. Lo hizo el argentino atacando muy valiente en la red. Pero fue sólo un espejismo, pues en sólo unos minutos Nadal hacía contrabreak, una ruptura que esta vez sí que resultaría definitiva. En tercera ronda, Rafa Nadal tendrá como rival al australiano Lleyton Hewitt, que sufrió para doblegar al uzbeco Daniel Istomin por un tanteo de 1-6, 6-3, 6-4, 2-6 y 6-2 tras tres horas y ocho minutos de juego en un choque celebrado en la Pista 7. Nadal y Hewitt repiten el duelo de tercera ronda de Roland Garros, partido que el año pasado ganó el balear cómodamente por 6-1, 6-3 y 6-1. Ése es precisamente el último enfrentamiento entre ambos, que tienen un bagaje de 5-4 favorable al balear.


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