Reconoce que el partido contra el escocés es uno de los más complicados que uno se puede encontrar en el circuito · Destaca el talento de su rival en cuartos
Rafael Nadal asumió tras superar al croata Ivo Karlovic en octavos de final del Open de Australia, que ahora llega el momento de la verdad en el torneo, cuando encare al británico Andy Murray, un jugador al que ganó aquí hace tres años, aunque aquella victoria le hizo perder el torneo, como él mismo precisó.

"He hecho el trabajo que tenía que hacer hasta el día de hoy con un buen inicio de la temporada, pero ahora viene un momento en el que hay que jugar al mejor nivel, si realmente quiero tener opciones de estar en semifinales. Es un partido en el que no hay vuelta de hoja, hay que jugar al máximo y hacerlo muy bien. Si no, haré un buen vuelo de vuelta a casa para seguir entrenándome y preparar el siguiente torneo", dijo Nadal.
"Es un partido difícil, complicado, uno de los más difíciles que puedes tener en el circuito hoy en día", aseguró Nadal. "Así que, a intentar disfrutarlo, pensando que tranquilamente se puede perder pero también se puede ganar. Hay que estar preparado para luchar en todo momento y para lo que pueda pasar".
Nadal considera a Murray como un jugador de tremendo talento. "Sus cualidades saltan a simple vista, tiene prácticamente todos los golpes, saca bien, puede jugar defensivo y atacando, muy buena mano, el revés cortado también te lo cambia bien y puede hacer dejadas", dijo.
"Tiene muchas opciones en su juego y eso es una gran virtud y una gran ventaja para poder hacer cosas", añadió. "Cada uno tiene sus cosas. El es un jugador al que siempre le sobra tiempo, es muy pausado. Pero también yo cuando juego bien tengo ese tiempo. La única diferencia es que saca bastante mejor que yo. Pero cuando yo estoy jugando bien, tampoco le cogería mucho de su juego. Creo que si yo estoy jugando con intensidad y a mi mejor ritmo, le puedo superar. Cada uno tiene sus armas", expresó.
Sabor agridulce de su partido de 2007
Al recordar su duelo a cinco sets en 2007, de 231 minutos. Nadal fue contundente. "Recuerdo que me hizo perder el torneo", dijo. "Fue un partido muy malo, yo jugué bastante mal y fue muy duro, muy largo. Terminé ganando y eso fue lo positivo, pero lo negativo fue que me quedé echo polvo para el otro día, con un desgarro en el isquiotibial", rememoró Nadal, que en cuartos perdió luego contra el chileno Fernando González.
La concentración, clave
Nadal admitió que la concentración en ese tipo de encuentros es vital. "Estas en un Grand Slam, en un gran torneo, y si no la mantienes no tienes derecho ni posibilidad de estar en cuartos de final. La simple competición te lo marca", dijo.