arcilla

Publicado el viernes, 28 de mayo de 2010 en El Jugador - 15002 visitas

Zeballos acusó en exceso no haberse medido nunca a un Top-Ten · Nadal sólo cedió una vez su servicio · El balear recuperó sensaciones sobre la arcilla parisina, mostrándose por momentos en su mejor versión · Próxima parada: Lleyton Hewitt

Rafa Nadal se clasificó para la tercera ronda del Roland Garros 2010 después de doblegar con autoridad a Horacio Zeballos en tres mangas. Lleyton Hewitt será su próximo escollo.

Zeballos ya es historia, Nadal se medirá a Lleyton Hewitt en tercera ronda. Rafa Nadal se impuso al argentino Horacio Zeballos por un marcador global de 6-2, 6-2 y 6-3 tras una hora y cuarenta y cinco minutos de juego en el partido que abrió la jornada en la Philippe Chatrier, horario poco habitual en el número 2 del mundo pero obligado después de que el partido tuviera que aplazarse en la jornada de ayer por culpa de la lluvia. Para la tranquilidad de los jugadores, París amaneció con el cielo despejado. Desde el inicio del partido ambos jugadores pusieron sus cartas encima de la mesa: Nadal se apuntó en blanco el juego inicial, dando buena cuenta de querer tomar la iniciativa desde el primer punto; y Zeballos se mostró muy agresivo, intentando acortar al máximo los puntos, evitando cualquier intercambio desde el fondo de la pista. El equilibrio del primer acto se rompió en el cuarto juego, cuando Nadal hizo efectiva la primera bola de break de la que dispuso. A partir de entonces, el balear se mostró muy cómodo en la pista, fresco de piernas y acertado con su derecha. Incluso se permitió alguna subida a la red. En poco más de media hora, Rafa finiquitaba el primer set al resto.

El segundo set comenzó como el primero, con un juego en blanco de nadal al servicio. Zeballos, voluntarioso en todo momento, no se arrugó y lo siguió intentando. Tanto con sus golpes en aceleración como con sus dejadas, incoherentes en algunos momentos. El premio a su insistencia lo encontró en el tercer juego, donde dispuso de dos bolas de break que sin embargo no supo aprovechar. Fue una mala dejada de Zeballos, lo que metió a Nadal en el partido. En el sexto juego, el español logró una nueva ruptura cuando peor estaba jugando y a partir de ahí volvió a conectarse al encuentro, dejando golpes y puntos para la hemeroteca de este Roland Garros a quien ya ha presentado candidatura. Subió a su casillero el segundo set de nuevo al resto.

El tercer set parecía haberse quedado sin miga cuando Nadal rompió nuevamente el servicio de Zeballos en el segundo juego. Para entonces, el balear volvía a estar en estado de gracia y le entraba todo. Además, Zeballos parecía entregado, pues apenas corría, se jugaba todo e incluso aplaudía alguno de los mágicos golpes de Nadal. El guión se rompió en el séptimo juego, cuando una concatenación de errores de Rafa dieron la oportunidad a Zeballos de recortar distancias. Lo hizo el argentino atacando muy valiente en la red. Pero fue sólo un espejismo, pues en sólo unos minutos Nadal hacía contrabreak, una ruptura que esta vez sí que resultaría definitiva. En tercera ronda, Rafa Nadal tendrá como rival al australiano Lleyton Hewitt, que sufrió para doblegar al uzbeco Daniel Istomin por un tanteo de 1-6, 6-3, 6-4, 2-6 y 6-2 tras tres horas y ocho minutos de juego en un choque celebrado en la Pista 7. Nadal y Hewitt repiten el duelo de tercera ronda de Roland Garros, partido que el año pasado ganó el balear cómodamente por 6-1, 6-3 y 6-1. Ése es precisamente el último enfrentamiento entre ambos, que tienen un bagaje de 5-4 favorable al balear.


Valorar



Publicado el martes, 03 de junio de 2008 en El Jugador - 177559 visitas

El mallorquín celebra su 22º cumpleaños con un triunfo sin paliativos (6-1, 6-1 y 6-1). Sólo Bjorn había encajado menos juegos en París en los primeros cinco partidos

"Luchas 11 días para meterte en cuartos de final, llega Rafa y te tira bolas que botan seis metros". Este es el diagnóstico de Nicolás Almagro, última víctima del rey de la arcilla, en menos de dos horas. Rafa Nadal jugará el penúltimo partido de Roland Garros tras otra exhibición (6-1, 6-1 y 6-1) y ya espera a Novak Djokovic, que ha cedido casi el doble de juegos en los cinco duelos previos.

Igual que ante Fernando Verdasco o Jarkko Nieminen, el triple campeón en París, donde ya suma 26 triunfos consecutivos, apenas debió recurrir a lo mejor de su repertorio para obtener una sencilla victoria. Almagro, que jugaba por primer vez los cuartos de final de un grande, nunca tuvo opción.
Rafael Nadal saluda y consuela a Almagro tras el último punto
"Pasó por la pista central un jugador llamado Nadal muy superior a mí. No me esperaba este resultado", admitió impotente el murciano, de 22 años, amigo de Rafa, a quien pronostica que "podrá defender aquí su título cuántas veces quiera".

Todo parece en esa dirección, porque el número dos del mundo arrastra un mínimo desgaste en las batallas previas, sobre todo en comparación con sus dos principales amenazas. En su trayectoria inmaculada apenas ha cedido 25 juegos y ningún set. Por su parte, Roger Federer entregó 46 juegos y una manga ante Montañés y Novak Djokovic 59 juegos y un parcial ante Gremelmayr en primera ronda.

Otro récord arrebatado a Borg
Las diminutas concesiones de Nadal suponen además un récord en Roland Garros, otro más en la leyenda del manacorense. Hasta ahora, en los cinco primeros partidos, sólo Bjorn Borg había encajado menos juegos (26 en 1978 y 1981). Ese registro, con su justa importancia, pertenece ahora a Nadal.

Ante Almagro sólo se vio exigido en la segunda manga, donde superó cinco pelotas de ruptura. El murciano, quizá por el peso de la pista central, nunca encontró la frescura de su tenis, sólo sumó tres saques directos (acumulaba 20 de media hasta ahora) y promedió un pésimo 37% de primeros servicios.

El siguiente paso se supone más que complicado para el tricampeón. Espera Novak Djokovic, aspirante al segundo puesto de la ATP y verdugo del letón Ernests Gulbis (7-5, 7-6 y 7-5), una de las sensaciones del torneo. No fue una tarde fácil para Nole, sin excesiva continuidad en su tenis.

Era un duelo entre dos viejos amigos, que recordaban sus tiempos en la escuela Niki Pilic de Múnich, cuando ambos soñaban con jugar un partido como este. Al letón, de 19 años, le pesó la inexperiencia en este tipo de compromisos. Su paso por París le proyectará en el ránking, pero todavía necesita algo más para tumbar al serbio.


Valorar








» Enlaces patrocinados





» Categorias


Últimas fotos


Últimos videos



» De que hablamos