cayó

Publicado el domingo, 15 de agosto de 2010 en El Jugador - 20185 visitas

Rafael Nadal cayó con Andy Murray en semifinales de la Rogers Cup, el Masters 1.000 de Toronto. Nadal, lejos de su mejor nivel, desaprovechó muchas oportunidades antes de caer por 6-3 y 6-4, pero defiende los 180 puntos de 2009 y aún suma otros 180 más.

El mejor Nadal, o un Nadal a nivel sencillamente notable, que no hubiera sido excelso, hubiera ganado esta semifinal a este Murray. El escocés despidió a Rafa de Toronto... con un 46% de primeros servicios. Probablemente, jamás haya perdido Nadal un partido, y menos por este tanteo (6-3, 6-4) ante un rival claramente por debajo del 50% en los primeros saques. ¿Qué pasó entonces?

Nadal pago tributo al cansancio y cayó derrotado por Andy Murray Primero, Nadal aterrizó en el Aeropuerto Pearson de Toronto bastante lejos de la plenitud: sin jugar un partido desde la final de Wimbledon, el 4 de julio, y tras sufrir en Vitoria el duro tratamiento de inyecciones de plasma en las rodillas. Esas inyecciones dejan la articulación bastante machacada: dura, dolorida, molesta.

Segundo, cuando Nadal aterrizó en el aeropuerto canadiense, ponía el pie en la superficie que más le fastidia: la pista rápida y dura, el decoturf sintético de bote veloz y bajísimo, que favorece a los sacadores y tiradores planos... y que pone a prueba las articulaciones. Las cifras arrojan luz. En 2010, Nadal ha jugado 24 partidos ATP en pista dura: con 19 triunfos y cinco derrotas. Nada mal, pero incomparable con el resto: fuera de superficies sintéticas, Rafa es intratable: 31-1 entre hierba y tierra batida. Cayó atípicamente, ante Feliciano López, en la hierba del Queens, vísperas de Wimbledon.

Tercero, Nadal, sometido a duro estrés por Wawrinka, Anderson y, sobre todo, Kohlschreiber, ofreció ante Murray sensación de fatiga mental. Y, por añadidura, todo el resto de su temporada va montado con los ojos en un solo premio: el US Open en Nueva York, único Grand Slam que falta a Rafa.

Todo junto, Murray se vio ante un Nadal errático. Una bola marcó el partido: con 3-3 en el primer set, Rafa perdonó a Murray (ni siquiera pidió el Ojo de Halcón) una clara doble falta que valía un break impagable: era 4-3 y saque para Nadal, quien, amargado por la ocasión perdida, se cargó de negatividad y perdió seis juegos de siete. El parcial de 6-1 llevó a Murray hasta el 3-1 en el segundo set. Rafa aún recuperó hasta 4-3 y 15-40, pero no tenía mucha más energía mental. Vaciló y dio aire a Murray, que cerró con 3-0 en los tres últimos juegos. Nadal defiende los 180 puntos de 2009, agrega otros 180 y vuela a otro Masters, Cincinnati. De allí, a Nueva York: con los ojos en el Open, en el premio.

El otro finalista sale de Federer y Nole Djokovic

El Masters de Toronto agrupó en sus semifinales a los cuatro primeros jugadores en la Lista de Entradas de la ATP. Tras el duelo Nadal-Murray (número uno contra número cuatro), Roger Federer (número tres) y Novak Djokovic (número dos) batallaron en la pasada madrugada por la segunda plaza de finalista. En cuartos, Federer reaccionó y venció a Berdych (vendado en muslo y rodilla) por 6-3, 5-7 y 7-6 (7/5). En el tercer set, Berdych tuvo 5-3 y servicio. Djokovic arrolló a Chardy: 6-2, 6-3.

Ocasión perdida para otro récord en los Masters

La derrota de Rafa Nadal ante Murray le cierra la ocasión de imponer un récord inédito: cuatro títulos consecutivos en Masters 1.000. Nadie lo ha hecho. Rafa, que barrió los tres títulos Masters de 2010 sobre tierra batida, no caía derrotado en este tipo de torneos desde las semifinales de Miami, ante Andy Roddick. Al volver a pista dura, el tipo de superficie que peor se le da, Nadal ha vuelto a sufrir. Pero aún puede igualar la plusmarca total de Masters en un año, que comparte con Federer desde 2005: cuatro.

Cincinnati: Rafa va por el lado de Federer

La próxima parada para Rafa Nadal debería ser el Masters 1.000 de Cincinnati, que comienza mañana y ya ha sorteado su cuadro. El número uno arrancará contra el vencedor del partido entre Feliciano López y un jugador de la previa. A Almagro se lo podría encontrar en octavos, a Berdych en cuartos de final y a Roger Federer en semifinales. Verdasco jugará con el ganador del Simon-Fish.


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Publicado el domingo, 15 de noviembre de 2009 en Partidos - 18106 visitas

Después de hacer un muy buen partido ante Tsonga en cuartos de final, Rafa Nadal nada pudo hacer ante Djokovic

Rafael Nadal se quedó a un peldaño de la final del Másters 1.000 de Bercy tras sucumbir en semifinales ante el serbio Novak Djokovic, que desplegó un huracán de juego muy por encima del nivel del mallorquín y acabó imponiéndose por 6-2, 6-3 en hora y cuarto de partido.

Rafa Nadal no estubo a la altura de Djokovic, hipoteco su paso a la final El español tocó su punto culminante en cuartos de final frente al francés Jo-Wilfried Tsonga y recayó en su tenis blando, falto de agresividad y fuerza. Demasiado flojo frente a un Djokovic enorme, que consiguió todo lo que se propuso y sobrepasó al mallorquín en todas las fases del juego. Demostró que es el tenista en mejor forma del final de año. El vigésimo duelo entre el dos y el tres del mundo decepcionó porque el español no estuvo a la altura del serbio.

Se las prometía felices el público de Bercy, poco acostumbrado a que los mejores del mundo lleguen lejos en la pista cubierta de su torneo de final de temporada. Soñaba con un duelo a cara de perro similar al que Nadal y Djokovic protagonizaron en el Másters 1.000 de Madrid en mayo pasado, un partido memorable. Pero se quedaron con las ganas porque la superioridad de Djokovic aplastó la competencia y Nadal no tuvo ninguna oportunidad para engancharse a un encuentro al que el serbio había dotado de velocidad de crucero.

Nadal fue más el de los dos primeros partidos de Bercy que el "brillante" jugador que derrotó a Tsonga. Contra Nicolás Almagro y Tommy Robred el español tuvo una losa encima, pero su pundonor y su garra le sirvieron para sobrevivir y matar a sus rivales. Contra Djokovic fue incapaz de quitarse de encima el peso del juego incisivo y eficaz del serbio. "Me ha salido todo lo que he intentado", afirmó feliz "Nole", que nunca hasta ahora había superado la tercera ronda de Bercy. Ahora está en buena posición para lograr su sexto título de la temporada, el segundo consecutivo tras haber vencido el domingo pasado a Roger Federer en la final de Basilea.

Djokovic demostró que es el tenista en mejor forma del final de temporada y eso le augura grandes alegrías para el torneo de Maestros de Londres, donde defenderá el título logrado hace un año en Shangai. El serbio saltó con hambre a la pista y dispuesto a no dejar que Nadal le comiera terreno. El primer juego tuvo problemas para conservar su servicio. Incluso acudió al "ojo de halcón" para reclamar una bola que el árbitro le había dado en contra y que suponía un 15-40 para Nadal. La técnica le dio finalmente la razón por apenas unos milímetros. Para disgusto del mallorquín.

A partir de ese contratiempo, los dos tenistas conservaron su servicio hasta el 3-2. Hay comenzó el mayor bache que se recuerda en el tenis de Nadal en años. Cedió 14 puntos consecutivos, tiró por la borda el set. La sangría no se detuvo ahí. Tras el 3-2 del primer set, "Nole" sumó siete juegos consecutivos, tres de ellos con el saque de Nadal.

El bache no sólo arrebataba el primer set al español sino que hipotecaba también el segundo. Nadal fue incapaz de volver al partido. Cada acelerón, cada intento de recuperar el servicio perdido se estrellaba con una genialidad del serbio. Ni siquiera gozó de una bola de ruptura y eso es mucho decir para un Nadal siempre ávido de presionar a sus rivales, de llevarles al límite, de situar el duelo en el terreno psicológico. Fue mucho Djokovic para un Nadal modesto. El serbio no necesitó más que de una bola de partido para cerrar el encuentro y meterse en su décima final del año.

MONFILS, EL OTRO FINALISTA

Gael Monfils será el rival de Djokovic tras derrotar al checo Radek Stepanek por 6-4, 5-7, 6-4. La final del torneo cubierto de París contará por segundo año consecutivo con un francés, después de que el año pasado lo ganara Jo-Wilfried Tsonga.

Monfils fue superior al jugador checo en la primera manga y dispuso de su servicio para ganar la segunda. Pero en ese momento se le encogió el brazo y permitió al luchador Stepanek mantenerse vivo en el partido. Impulsado por un público ruidoso, el francés rompió el servicio de su rival en el tercer juego de la manga definitiva, pero lo cedió en el siguiente.

Hasta el noveno no volvió a arrebatárselo para situarse, como en el segundo set, con su saque para cerrar el partido. En esta ocasión no falló el francés, que se hizo con un puesto en la final en la primera bola para lograrlo. Robredo y Granollers, finalistas en dobles Los catalanes Tommy Robredo y Marcel Granollers se clasificaron para la final del torneo de dobles de París-Bercy, último Másters 1.000 de la temporada, tras derrotar en semifinales a la pareja polaca Mariusz Fyrstenberg y Marcin Matkowski por 6-4, 6-2. En 49 minutos los dos catalanes se deshicieron de los polacos, que partían como séptimos favoritos del torneo y que son una pareja más consolidada que la española


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Via | sport.es
Tags : Djokovic | sucumbir | huracán | recayó | decepcionó | garra | final


Publicado el jueves, 02 de abril de 2009 en El Jugador - 59677 visitas

El argentino accede a las semifinales del torneo de Miami y su rival será Murray, que ganó a Verdasco en dos sets.

Por si alguien le esperaba, Del Potro ya está aquí. El gigante argentino derribó por fin la puerta que se le resistía, una victoria con sabor ante Rafa Nadal, al que sólo se le tumba con exhibiciones como la mostrada en los cuartos de final de Cayo Vizcaíno (6-4, 3-6, 7-6). Con una derecha de cemento y un aplomo asombroso en un tie break donde a otros se les derrite el brazo. Con fortaleza mental para recuperarse de un 3-0 adverso en la última manga y de tres fracasos en tres pelotas de partido sólo minutos más tarde.

Sólo con semejante exhibición de este chico de Tandil (20 años, 198 centímetros de tenis) hincó la rodilla Nadal, irregular, agonístico, más impreciso que de costumbre, pero siempre digno en la resistencia, mirando desde la cima con el peso de la púrpura. Se marcha de Miami perdiendo puntos, porque en 2008 cayó en la final ante Nikolay Davydenko. Y con ciertas dudas tras su tercera derrota de la temporada, precisamente ante un rival que no había podido arrancarle ni una sola manga en los cuatro precedentes.
Rafael Nadal se marcha de Cayo Vizcaíno tras la derrota
Pero es que Del Potro, tarde o temprano, tenía que hacer valer la autoridad de su juego. Hasta ahora no había ganado una manga a los tres primeros del circuito. Esta victoria le quitará ese peso de encima.

Sobre todo cuando vuelva a ver en vídeo el desenlace y esa bola que se paseó por la cinta para caer en su campo. Significaba el 3-2 para Nadal, un guiño de la fortuna que hubiera minado la moral de cualquiera. En ese momento, Del Potro tragó saliva, cargó el brazo y sumó sin pestañear los cinco puntos siguientes, que le abrían la confirmación de alternativa tras tres horas justas de pelea.

La victoria debe abrir nuevos horizontes al número siete del mundo, con cinco títulos en su palmarés, el último el pasado enero en Auckland, que pisa por primera vez las semifinales de un Masters Series, una ronda que todavía no ha alcanzado en ningún Grand Slam. De momento, como primera medida, el lunes escalará dos puestos en su ránking.

Y más que puede mejorar si es capaz de explotar el peso de su drive y la facilidad con el servicio. Esos dos factores, insertados con mucho más mérito en los momentos clave, le reportaron grandes alegrías ante Nadal. Tras un arranque plagado de dudas, el argentino tomó la iniciativa en el primer set con una ruptura en el séptimo juego. Dentro de la pista, poderoso, decidido, arrinconó poco a poco a Nadal, que se veía perdido con el 1-2 y break en la segunda manga.

Sin más soluciones que el pundonor, el mallorquín resucitó con esa facilidad que le hace único. Igualó el luminoso y dispuso de un 3-0 en el último parcial. Todo parecía en su mano, pero inesperadamente perdió el hilo. Salvó tres bolas de partido, pero no fue suficiente. Enfrente golpeaba Del Potro.


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Via | elmundo.es
Tags : Del Potro | Miami | Cayo Vizcaíno | Nikolay Davydenko | 2009


Publicado el miércoles, 25 de marzo de 2009 en El Jugador - 70712 visitas

Pescar o jugar al golf. Esas son las aficiones que Rafael Nadal tiene para relajarse entre torneo y torneo.

Y eso fue lo que hizo al aterrizar en Miami después de ganar el título en Indian Wells. Apuestas online. El número uno del mundo aprovechó un acto promocional de los organizadores del torneo californiano en el que el sábado empezará a competir para jugar al golf con la tenista serbia Ana Ivanovic, exnovia de Fernando Verdasco. En la foto, los dos tenistas en el club Crandon Golf de Cayo Vizcaino.
Ivanovic y Nadal, pareja de golf


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Via | elperiodico.es
Tags : Ana Ivanovic | golf | Cayo Vizcaino | Miami | Indian Wells


Publicado el jueves, 03 de abril de 2008 en El Jugador - 231143 visitas

Rafael Nadal se convirtió en el primer semifinalista del torneo de Miami, segundo Master Series de la temporada, después de derrotar a James Blake en tres apasionantes sets por 3-6, 6-3 y 6-1.

Nadal, que supera así el resultado del pasado año en Cayo Vizcaíno, en el que cayó en cuartos ante Novak Djokovic, espera ya rival, en la antesala de la final, del enfrentamiento entre el checo Thomas Berdych y el ruso Igor Andreev.

Nadal celebra su victoria ante Blake El balear lo hizo además mostrando su mejor versión, la de luchador indomable, y le ganó el pulso psicológico a Blake en el tercer y definitivo set. Una manga marcada por el resultado del tercer juego, en el que Nadal consumó una rotura decisiva en su sexta bola de break después de levantar y devolver un smash de Blake.

El de Florida había salvado un 0-40 y otras dos bolas de break, una de ellas después de que la pelota tocara en la cinta, pero no encontró la forma de ganar su servicio. Finalmente, lo cedió y el partido se le terminó escapando porque perdió la fe.

Blake se entregó, perdió precisión y otros dos servicios para terminar claudicando por 6-1. Un final impropio del americano, que había alcanzado un gran nivel durante todo el partido y que le impide luchar por los títulos importantes.

Desde el principio Blake fue ese jugador que tanto le complica los partidos a Nadal, aunque el español le haya ganado las dos últimas veces. Un tenista agresivo al resto, que no gusta de puntos largos y que arriesga quizá en exceso. Mientras la bola le entró a Blake fue impenetrable para Nadal, porque, además, acertó con su única pelota de break del primer set para apuntárselo por 6-3.

En la segunda manga, el tenista local bajó su rendimiento y Nadal, en cambio, empezó a ascender peldaños, gracias a una derecha agresiva y que buscaba las líneas. No obstante, le costó arrebatarle un servicio al americano, pero lo terminó haciendo en el octavo juego. La rotura le permitió sacar para empatar el partido y Nadal cumplió.

Y en el tercero, un grandísimo Nadal terminó desesperando a Blake y apuntándose un triunfo de mérito, que confirma la mejoría en su juego y le convierte en máximo aspirante al título, con el permiso de Federer.

El español, al término del duelo, afirmó que había sido "un gran partido". "Blake empezó muy bien, muy agresivo, así que intenté concentrarme porque él es de los mejores del mundo, sobre todo en esta superficie. Tuve que darlo todo para ganar".

"Romperle el saque al principio del tercer set fue decisivo", continuó el español. "Tuve muchas oportunidades para romper su saque en más ocasiones pero a veces resulta imposible ante un jugador como él".

"Estoy muy contento por la victoria", aseguró. "Y también por la afición española y latina, muchas gracias por ello. Miami es de los sitios donde más se les nota".


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