mentalidad

Publicado el domingo, 13 de septiembre de 2009 en El Jugador - 23844 visitas

Juan Martín del Potro disputará la final ante el ganador del encuentro entre el suizo Roger Federer y el serbio Novak Djokovic. El argentino Juan Martín del Potro, en plena explosión competitiva, se situó por primera vez en su carrera en la final de un Grand Slam a costa de las expectativas del español Rafael Nadal (6-2, 6-2 y 6-2), cuyo tenis resultó insuficiente para prolongar aún más sus aspiraciones en el Abierto de Estados Unidos.

El último major del curso se le resiste al número dos del circuito. Por segundo año consecutivo se quedó a orillas de la final. En el 2007 frenado por el escocés Andy Murray. En esta, por el argentino Juan Martín del Potro. En ambas ocasiones, víctima del empuje apresurado de dos raquetas con una notable reputación ya en el circuito.

Un Rafael Nadal sin reacción cae ante un Del Potro inspirado El juego de Nadal se quedó corto ante el empuje del sudamericano, que ya es consciente del potencial que aglutina y está definitivamente convencido de sus posibilidades. Ha madurado. Su mentalidad es sólida.

Del Potro tiene entre ceja y ceja el Abierto de Estados Unidos. No le tembló el pulso desde el inicio del juego. Y siempre que tuvo contratiempos tiró de su gran recurso. El saque. Cada vez que Nadal amenazó su servicio, el tenista de Tandil contrarrestaba con un golpe incontestable.

El tercer sudamericano en alcanzar una final en Flushing Meadows, tras el peruano Alex Olmedo, que perdió la de 1959 ante el australiano Neale Fraser y el también argentino Guillermo Vilas en 1977, el único que logró el torneo tras batir a Jimmy Connors, obtuvo rentabilidad completa del saque, que nunca perdió. Cuando le entró el primero, obtuvo el 85 por ciento de los puntos. Cuando tuvo que jugar con el segundo, el 78.

Nadal, que ha afrontado condicionado por su problema abdominal su recorrido por el torneo, no encontró la fórmula de tutear al sudamericano. Nunca tuvo el dominio del juego. Para mover de lado a lado a un adversario enorme, capaz de alcanzar con soluciones, cada una de las alternativas que le proponía el balear.

Siempre conservó el saque Juan Martín del Potro. Mientras Nadal sufría cada vez que ponía en escena el suyo. En el primer parcial, el argentino firmó dos roturas. Lo ganó al resto. Igual que el segundo. Nadal tuvo opciones de break con cuentagotas. Pero la raqueta de Tandil siempre salía airoso con dos mazazos.

Falta de ritmo

El jugador español, que no obstante habrá recuperado el número dos del mundo al término del torneo, adolece aún de puesta a punto. Los setenta días alejado de la competición por culpa de la tendinitis en sus rodillas han devuelto a Nadal a la competición con un rodaje escaso. Y en la superficie en la que se desenvuelve con más dificultad. La pista dura. Su participación en Cincinnati y Montreal fue una advertencia. Allí ya brotó la dolencia abdominal. La que le ha mediatizado en Flushing Meadows, su Grand Slam hasta ahora maldito.

Del Potro ha estado increíble. Es difícil jugar en estas condiciones, con el abdominal como estaba. Ante la exigencia de un torneo como este. Pero en cualquier caso, hay que felicitar a Del Potro, reconoció el español al finalizar el partido.

Del Potro, sin embargo, que redondeó el triunfo con un inicio apabullante en el tercer set (3-0), se maneja a su antojo en cemento. El tercer argentino en alcanzar una semifinal del Abierto de Estados Unidos, tras Nalbandián en el 2003 y Guillermo Vilas en 1975 y 1977, a cuya herencia aspira, se ha arrimado definitivamente al cuarteto, hasta ahora inaccesible, del circuito.

Contra uno de sus miembros, el suizo Roger Federer o el serbio Novak Djokovic, se verá la cara en la final del lunes. Para recuperar, a sus veinte años, la estela de Vilas y convertirse en el segundo sudamericano en la historia del torneo en triunfar en Flushing Meadows.


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Publicado el martes, 23 de septiembre de 2008 en El Jugador - 126916 visitas

TODOS SUS GESTOS Y DINÁMICAS DE CONCENTRACIÓN LE SALEN NATURALES, SEGÚN SU TÍO TONI

Así funciona la cabeza de Nadal

Antes de cada saque le vemos hacer los mismos gestos, invariables, mecánicos, casi inhumanos. Rafa Nadal mantiene la cabeza cosida a la bola, al tenis, sin margen para escaparse o frustrarse. La mentalidad del mallorquín es una mezcla de la mano de su tío y entrenador, Toni, y de una cabeza y un sacrificio privilegiados. Cuando a Nadal no le corre la bola más que al rival, cuando el partido se pone imposible, ahí está esa mente indestructible. Así funciona.

Acaba el punto y Rafa se va a un recogepelotas. Agarra la toalla, se seca el brazo izquierdo, la cara y el derecho. En la raqueta le dejan dos bolas, si es que ha metido el primer saque en el punto anterior, o tres si no ha sido así. Con tres pelotas sobre el cordaje, las escruta y elige dos. Primero da varios botes con la raqueta sujeta con la izquierda, en los que hace ese antiestético gesto que tanta gracia le hace a Novak Djokovic, y otros tantos con la mano derecha. Normalmente, más de cinco de cada manera. Entre medias, se seca alguna furtiva gota que le caiga por la cara.

Esta rutina es invariable, de una precisión que no conocía la historia del tenis. Una colección de gestos que, dicen, le enseñó su tío Toni cuando era pequeño para que no sacara tan rápido entre punto y punto. Él mismo lo desmiente: "He oído que yo le enseñé a hacer esos gestos, pero no es verdad. Sí es cierto que él sacaba muy deprisa y se cansaba más, pero todo es cosecha suya", afirma. Como lo de beber de dos botellas cuando descansa o lo de no pisar las líneas cuando sale a la pista. "Cuando pasa el tiempo y te vas asentando, vas cogiendo esas rutinas. A mí a veces me dicen cosas que hace Rafael, como esto que me cuentas tú, en las que yo no he caído. Son manías suyas, no hay nada preparado. Ni siquiera habla con los recogepelotas para que le den la toalla o las bolas justas: ellos ya lo saben", dice sonriendo.

La clave, la educación
Nadal, aparentemente, vacía su cabeza entre punto y punto. Nunca parece arrastrar la frustración de un tanto perdido en el siguiente. Así, fue capaz de hacer caer el andamiaje mental de Roger Federer en la final de Wimbledon: todos vimos cómo algo en el suizo hizo crack en aquel legendario quinto set, cómo se vino abajo, y cómo nunca le ocurrió a Nadal, a pesar de venir de dos sets remontados en contra y sufrir los parones por la lluvia.

Aquella batalla mental, quizá la más grande de la historia del tenis, la ganó el mallorquín. Nunca se le vio un atisbo de queja, de auto reproche, en medio de la guerra. Su tío explica cómo se consigue: "Es una cuestión de educación. Uno no consigue que su hijo sea educado haciéndole que dé siempre los buenos días. Hay un trabajo detrás y tiene que salir de él. Aquí es lo mismo. Se consigue lo que se hace en los entrenamientos. Odio a la gente que se queja, en todos los ámbitos de la vida, y Rafael nunca lo hace en los partidos. Es una incoherencia: si fallas mucho es porque no sabes lo suficiente de lo que estás haciendo, así que más vale que mejores. Y si fallas poco, es algo con lo que hay que convivir sin quejarse. Eso hay que educarlo en los entrenamientos: si haces algo mal, te aguantas. Trabaja para que te salga bien. A Rafa todavía le tengo que decir que no se queje en algún entrenamiento si hace las cosas mal", cuenta.

Conteniendo la euforia
Es evidente, a ojos de cualquier aficionado, que Rafa ha atemperado su manera de celebrar los puntos. Antes hacía alguna de esas diagonales, en las que celebrara auténticos goles en medio del partido. Ahora su descomunal brazo izquierdo se contrae muchas veces, pero ni la cuarta parte que antes. "A mí me gusta el jugador expresivo en la pista", dice Toni Nadal. "Cuando Rafael empezó en el circuito vivía todo con más pasión, pero la ha ido atemperando. Es lógico. Debe ser espontáneo y celebrar, y me gusta mucho cómo celebra las victorias. El deporte tiene demasiada presión. Lo idóneo sería que Rafa se riera en los partidos, pero entre punto y punto", señala.

Toni considera que la mejor cualidad del juego de Rafa es "que es un jugador muy ordenado y duro de cabeza". Ahí tiene un salto de calidad evidente entre los otros tenistas del circuito. A lo mejor no es al que le corre más la bola, ni su revés está entre los mejores. Pero su dureza mental es incomparable.

En el cuarto punto de la semifinal de la Copa Davis contra Andy Roddick en Las Ventas, en el último set, pudimos ver un punto en el que el norteamericano pegó hasta cinco palos increíbles, virtualmente matadores, y Rafa los devolvió. Era evidente que la bola del estadounidense corría más, fruto de un físico descomunal, ideal para el tenis. Sin embargo, Roddick acabó estrellando la pelota en la red, en un resumen definitivo de lo que había sido el encuentro. Para Toni Nadal, "hay deportes, como el fútbol, en el que el mejor del mundo falla muchas veces en un partido. En otros, como el golf, el ajedrez o el tenis, el fallo está muy penado. El mejor del mundo debe fallar poquísimo", dice.

Una filosofía de vida
Al final, la conclusión que se saca de hablar con Toni Nadal es que el juego de su sobrino está muy lejos de circunscribirse a pelotas y raquetas. Que es el resultado de una filosofía de vida. Y que Toni es un profesor que da lecciones que todos deberíamos aprender: "Mira, nuestros padres eran de una manera porque vivieron una situación muy diferente, la dureza de la posguerra. Por eso son más duros. Lo decía Ortega y Gasset: Yo soy yo y mis circunstancias. Si de pequeño te lo permiten todo, si te dan lo que quieres sin esfuerzo, serás mucho menos sacrificado", dice. Y ahí redica el éxito del número uno, quizá el deportista que más admiración despierta entre todos nosotros.


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Wilmer: Te apoyamos Rafa..
Tomas: Nadal no tienes que demostrarle nada a ellos. como tu dices no pueden ni quieren dejar hacer las cosas bien.
Pepe: Paso a paso pero seguro, a ganar el Conde Godó
Amelia: Vamos mi Rafa ya es hora.
nadalek: me gustaria saber cual es la POCIMA DE DJOKOVIC..PARA AGUANTAR TODO FISICAMENTE desde hace 1 año.. cosa que antes NO.
nadalek: el problema de NADAL con DJOKOVIC .. es cuando juega corto.. o ESPECULA.. NADAL DEBE BASARSE EN SU REVÉS CRUZADO; SU DRIVE PARALELO..más continui ...
Sandro: Nadie le gana a Novak, es casi invencible se necesitaría otro Djokovic je je
Raul: Ya falta poco Rafa, seguro que Djokovic ya lo piensa mas..
Omar: Las distancias son mas cortas, Novak Justo Campeón pero cuando Rafa llegue a su nivel máximo, será otra historia...
Erick: Rafa de a poco le está encontrando la forma de enfrentar a Djokovic, lo tenia asustado..


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