poderío

Publicado el lunes, 06 de junio de 2011 en El Jugador - 15175 visitas

Rafael Nadal logró su sexto Roland Garros después de doblegar en la final a Roger Federer. Una victoria que permite al balear igualar el récord de Björn Borg en París, así como retener el reinado del circuito ATP. El `rey de la tierra batida´ acumula diez Grand Slam y 46 títulos en un palmarés exquisito.

Rafael Nadal logró su sexto Roland Garros después de doblegar en la final a Roger Federer. Una victoria que permite al balear igualar el récord de Björn Borg en París, así como retener el reinado del circuito ATP. El `rey de la tierra batida´ acumula diez Grand Slam y 46 títulos en un palmarés exquisito.

Rafael Nadal, El Iron-man de la tierra batida, ya iguala el récord de Björn Borg Dicen que de pequeño soñaba con ganar Roland Garros algún día... y a sus 24 años y dos días en su carné de identidad, acaba de conseguir su sexta Copa de los Mosqueteros. Hace justamente seis años, tal día como hoy, Rafa Nadal conquistaba su primer Roland Garros, con sólo 19 años, al doblegar en al final al argentino Mariano Puerta. Sólo seis años después el balear ha repetido hito sobre la arcilla parisina al doblegar en la final a Roger Federer por un marcador global de 7-5, 7-6(3), 5-7 y 6-1 tras tres horas y cuarenta minutos en un choque disputado en una Philippe Chatrier que acabó rendida al poderío del español. La victoria del balear, registros y marcas históricas aparte, tiene el premio adicional de conservar al menos una semana más el reinado de la ATP, alcanzando así las 100 semanas al frente de la clasificación mundial.

El partido comenzó con un Federer rompiendo todos los pronósticos, exhibiendo un gran servicio, una derecha contundente y una agresividad más propia de otras superficies. El tímido saque de Nadal, que parecía una sombra de sí mismo, ayudó a que el suizo tomara ventaja en el marcador. Tanto, que llegó a tener bola de set (2-5 al resto). Ahí llegó la reacción del balear, que una vez más leyó a la perfección el partido y puso el `Plan B´ en acción. Comenzó por servir más profundo, a buscar con insistencia el revés en altura de su rival y a sacar a relucir un drive con el que firmó `passings´ marca de la casa para abrochar el primer set.

Partida de ajedrez El choque dejó de jugarse en tierra para pasar a jugarse en la cabeza de Federer, que se fue del partido por momentos y comenzó el segundo acto cediendo su saque, aumentanando a siete juegos los conseguidos por Nadal de forma consecutiva. El suizo acumuló errores no forzados -sobre todo con el mencionado revés- a medida que Rafa maquillaba sus números al servicio, sacando más potente y variado. Tuvo el balear opciones de poner tierra de por medio, pero perdonó a un `Expreso suizo´ que poco a poco volvió a carburar. Consiguió igualar la contienda (4-4) para alegría de un público entregado al helvético, jaleado a ritmo de `Roger, Roger´. El suizo logró igualar la contienda e incluso levantó dos bolas de set adversas después de un parón de diez minutos por culpa de la tan mencionada y debatida lluvia, que quiso tener su dosis de protagonismo en la gran final. El set tuvo que decidirse finalmente en el tie-break, donde las defensas de Rafa fueron mejores que los ataques del suizo, tomando como resultado la conquista del segundo set.

En los 24 duelos previos entre ambos maestros de la raqueta, Federer sólo había levantado dos sets en contra. Fue en la final de Miami de 2005, mucho ha llovido desde entonces. A pesar de ello, entrerrar al suizo es pecado y a nadie le sorprendió que el de Basilea luchara por seguir `enchufado´ al partido. Lo hizo con un excepcional servicio, siendo más agresivo que en compases anteriores y haciéndose dueño y señor de las tan debatidas pelotas Babolat. El pupilo de Paul Annacone contestó con un contrabreak en blanco la ruptura de Rafa en el séptimo juego que parecía ser la puntilla al partido y sumó una nueva ruptura para hacerse con el set y dilatar el duelo.

Saltaron las alarmas en el box de Nadal cuando vieron que el cuarto set comenzaba con un 0-40 en contra. El balear reaccionó entonces, salvó los muebles recurriendo a su servicio y a una derecha que le dio mucha vida cuando se atrevió a tomar la iniciativa en los intercambios. Así firmó su mejor nivel: confianza, voleas, derechas y reveses que acababan donde apuntaba su mirilla. Incluso el sol salió en los últimos minutos para alumbrar el triunfo de un Nadal, que recibió de la mano de Jim Courier una nueva Copa de los Mosqueteros. Con esta victoria, Nadal iguala los seis Roland Garros que consiguiera el sueco Björn Borg entre 1974 y 1981. Se trata además su décimo Grand Slam, siendo el segundo tenista más joven de la historia en alcanzar esta cifra de `majors´. Aunque su humildad no lo permita decirlo, Rafa ya es uno de los mejores tenistas de la historia...


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Publicado el martes, 25 de mayo de 2010 en El Jugador - 15939 visitas

Mina dispuso de numerosas bolas de break en el primer y el segundo set pero no aprovechó ninguna · Nadal sumó su victoria número 33 en Roland Garros en 34 partidos disputados · Horacio Ceballos será el rival del tenista español en tercera ronda

Rafa Nadal venció con claridad en su debut en Roland Garros al francés Gianni Mina (6-2, 6-2 y 6-2) y superó la segunda ronda del torneo parisino sin apenas despeinarse. El tenista español no necesitó realizar un gran partido para doblegar a una de las promesas emergentes del tenis galo. El tenista francés, sin nada que perder, apuntó muy buenas maneras en el primer set y en varias fases del segundo, pero terminó sucumbiendo al poderío físico de Nadal, al que no le hizo falta emplearse a fondo para sacar el partido adelante.

Nadal, se impuso (6-2, 6-2 y 6-2) sin despeinarse al francés Gianni Mina en el Roland Garros. Rafa arrancó con autoridad el partido logrando un break en el primer juego. Era el mejor indicio de que el choque ante el francés sería un paseo, pero Mina no lo puso nada fácil. Especialmente en la primera manga y hasta la mitad de la segunda, donde sus buenos servicios y potentes golpes de derecha desde el fondo de la pista pusieron en más de un apuro a Nadal. Sin embargo, el manacorí salvó numerosas bolas de break y aprovechando sus ocasiones para romper el servicio de Mina.

Un tercer set de trámite

El marcador de la Suzanne Lenglen, que indicaba un doble 6-2 en las dos primeras mangas, era engañoso para lo que se había visto sobre la arcilla parisina. Tampoco es que Nadal hubiera sufrido en exceso, pero su juego tampoco fue para obtener un resultado tan holgado. Los errores no forzados del francés, y su evidente bajón físico, acentuado por unas molestias en la espalda, hicieron el resto.

Así, Nadal se paseó en una tercera manga sin historia y el tenista español cerró el partido en dos horas y 23 minutos. Ahora, el número dos del ránking ATP deberá medirse al argentino Horacio Ceballos y dar un paso más en su juego si pretende alcanzar la final del torneo galo.


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