Admite su admiración por su gran rival y contempla sus opciones de relevar su dominación en el tenis masculino
Aparece con su semblante de señorío, ataviado con la chaqueta y la gorra de su colección exclusiva de Nike, que responde a las siglas RF. Detrás de ellas se esconde la figura de Roger Federer (Basilea, 1981), que regresa a Roland Garros un año después de completar el Grand Slam.

Antes de su debut, el suizo analiza para MARCA, entre otras cosas, su estado actual, la eterna rivalidad con Rafael Nadal y las posibilidades de perder pronto el cetro ATP en favor del balear.
"Me sentí liberado al ganar Roland Garros", explicó Federer a Joan Solsona.
"Decían que no volvería a ser el mismo y ahora tengo tres Grand Slam más", reconoció.